| Sanación Reconectiva |
|
La Reconexión es el proceso de reconexión con el universo, que permite que suceda La Sanación Reconectiva. Estas sanaciones y frecuencias evolutivas pertenecen a un nuevo ancho de banda y nos llegan a través de un espectro de luz e información. Gracias a La Reconexión somos capaces de interactuar con estos nuevos niveles de luz e información, y gracias a ellos podemos reconectarnos. Esto es algo nuevo, diferente, real – y puede ser desarrollado en cada uno de nosotros.
Seguramente la mayoría de vosotros seréis en alguna medida conscientes de que parece que el tiempo se acelera y se expande. Estamos en un período de transición al que se han dado muchos nombres: “The Shift” (El Cambio) y “The Shift of the Ages” (El Cambio de las Eras) son dos términos utilizados por Gregg Braden. Esta transición ya fue anunciada por los Mayas, los Incas, los Hopi, Nostradamus, Edgar Cayce, y la cábala (tanto la Judía como la Cristiana). En su libro “Walking Between the Worlds” (Caminando Entre los Mundos) Braden define el cambio como “…una época en la historia de la Tierra y a la vez una vivencia de la conciencia humana. El Cambio, caracterizado por la convergencia entre la disminución del magnetismo planetario y el aumento de la frecuencia planetaria en un momento dado, constituye una oportunidad excepcional para remodelar colectivamente la expresión de la conciencia humana. El Cambio es el término que se aplica al proceso según el cual la Tierra se acelera a través del transcurso de cambios evolutivos, con la especie humana voluntariamente conectada a los campos electromagnéticos terrestres, persiguiendo adaptarse a través de un proceso de cambio celular.” En el ámbito de la sanación, muchas de las técnicas que han pasado la prueba del tiempo funcionan como lo hicieron siempre, sólo Por un momento, imagínate a ti mismo al pie de una enorme escalera. Una de tus metas – la de hacerte sanador – te espera en la cima. Tu primer paso es aprender la técnica. Te introduces en la técnica, la dominas, tal vez te hagas profesor. Ahora posees este primer paso. Está bien adorarlo, pero ten cuidado de no enamorarte de él. Porque si lo haces, te sentarás, agarrarás una manta y una almohada, te instalarás y harás de este paso el centro del resto de tu vida. ¿Pero qué pasa con el recuerdo de tu viaje hacia la cima de la escalera? Se para. Ahora es el momento de consagrar tus primeros pasos … y continuar hacia arriba. ¿La Sanación Reconectiva funciona sólo con los problemas físicos? ¿Funcionaría también con los problemas mentales? La sanación es la vuelta al equilibrio. Cada desafío de salud es una combinación de factores físicos, mentales, espirituales, emocionales (y probablemente otros para los que aún no tenemos nombre) Simplemente lo clasificamos según su característica predominante. La Sanación Reconectiva no “trata” nada específicamente. Si en su presencia puedes permitirte el recobrar el equilibrio, como lo han hecho muchas personas, entonces, simplemente lo recobras.
¿Cómo sabré que esta armonización ha sucedido para mí? ¿Qué puedo hacer para que mi cuerpo se de cuenta de estas nuevas vibraciones y sea capaz de actuar como conductor para ellas?
Mi experiencia dice que hay tres “estilos” de conseguir esta sintonización, este cambio para acoger las nuevas frecuencias:
1.Puedes notar cambios dentro de ti desde un principio – sensaciones nuevas de calor, algo extraño en tu cabeza o en las manos – cuando por primera vez oyes algo acerca de La Reconexión, o ves el libro en una tienda. 2.En otros casos, el proceso comienza cuando sostienes el libro en tus manos, o lo abres y empiezas a leer. Puedes sentir que empieza a pasar algo según avanzas en la lectura de libro – o estas preguntas y respuestas. Una vez entrado en la materia, tus sensaciones se hacen cada vez más claras. 3.Algunos puede que no sientan nada hasta un poco despues: tres días, tres meses o quizá más. Por último, hay un cuarto “estilo”: el manifestante. Se trata de una persona a la que salen pequeñas ampollas o sangre inexplicablemente, tal y como me pasó a mí en un momento dado de mi propio desarrollo. Cuando ocurre eso, parece ser que sólo dura uno o dos días y no significa más que tu cuerpo está cambiando para acoger esas nuevas y mayores frecuencias.
Una visita – o tal vez parte de una visita – puede ser suficiente. Generalmente se recomienda que consideres hasta tres sesiones. Y, aunque cada sesión es especial, mucha gente explica que algo particularmente especial ocurre en la tercera sesión. La sanación ocurre en un instante. Lo que tarda “tiempo” es que la persona decida aceptarla. Si recibes todo lo que buscas en tu primera, segunda o tercera sesión, es hora de soltar y permitir que el proceso se desarrolle por si mismo. Si no recibes nada al acabar la tercera sesión, puede que La Sanación Reconectiva no sea la manera apropiada para que recibas lo que estás buscando en este momento de tu vida. Soltar y permitir que el proceso siga puede ser lo más adecuado aquí también .Puedes volver a intentarlo tres, seis o hasta dieciocho meses más tarde. Las únicas circunstancias en las que yo consideraría unas cuantas sesiones más son: a) si una nueva situación surge para ti; o b) si has estado experimentando una mejoría clara, reconocible y uniforme durante las primeras tres visitas y parece ser que falta un poco más. Entonces, sí, se podrían considerar unas cuantas sesiones más. A partir de aquí, hay que soltar, dando tiempo para que la sanación se desarrolle. La Sanación Reconectiva no necesita de visitas a intervalos regulares o “repasos”. Una vez que hayas recibido la(s) sesión(es), tu “posees” tu cambio, tu sanación, tu evolución. Es tuyo. Nadie te lo puede quitar. Nunca. |





que ahora tenemos más, y también somos más así que las viejas técnicas ya no son suficientes. Tan buenas como siempre habían sido, dentro de nuestros nuevos y ampliados parámetros, ya no son apropiadas, como las linternas no serían apropiadas usarse como faros en un automóvil, aunque, para un caballo y una calesa, funcionaban perfectamente. El problema de estas técnicas es que están sujetas a la necesidad de rituales de protección relacionados con ambos participantes (quitarse joyas, el cuero, contar con la fe del que las recibe…) que ya no están presentes en las nuevas frecuencias. Recuerde, también por qué muchos de nosotros que hemos estado practicando técnicas de sanación nos interesamos en ellas al principio. No era para ser un seguidor fanático de la propia técnica, era para convertirse en sanador. La técnica era simplemente uno de nuestros primeros pasos en este proceso.
¿Sabes qué? Esos cambios ya están sucediendo. Los cambios se están dando en ti ahora mismo. En muchos casos se trata de un suceso a priori: la sintonización se codifica y despliega en uno mismo al leer estas preguntas y respuestas. Muy probablemente otros ya estarán descubriéndolo o a punto de describirlo.